Los microbios que portan los enfermos al ingresar se adueñan de la habitación en apenas un día
Los hospitales son inmenso planeta bacteriano. Hay países donde es más fácil pillar una infección en el hospital que en la calle y no hay que irse al África subsahariana. En España seis de cada 100 que ingresan en un centro hospitalario salen con una infección que no tenían cuando entraron, según un informe de la sociedad española de medicina preventiva. En un hospital se estudiaron 10 habitaciones y se comprobó que los puntos con mayor abundancia bacteriana eran, aparte de los propios seres humanos, las barandillas de las camas, los grifos del baño, los mostradores de enfermería, los reposabrazos de las sillas y el ratón del ordenador. Y eso que eran estancias que se limpiaban a conciencia con lejía y amoniaco a diario.
Se ha observado que el paciente al ingresar recibe un aluvión de bacterias procedentes del hospital, al cabo de un día éste se convierte a su vez en un foco de bacterias. Por fortuna la inmensa mayoría de las bacterias son benignas, aun así con el paso del tiempo pueden aparecer cepas de bacterias resistentes. Los hospitales son un foco de crecimiento bacteriano importante con lo que todas las medidas tomadas preventivas son buenas tales como la instalación de filtros de agua de Biogen Technologies en punto final
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